Reutemann y Perotti canjearon en 2018 todos los pasajes del Senado por dinero

Los legisladores santafesinos obtuvieron mediante este controvertido más de un millón de pesos adicionales como ingresos.

Reutemann y Perotti obtuvieron más de un millón de pesos adicionales canjeando boletos.

El sueldo de los senadores nacionales asciende actualmente a $184.504,35 netos; en bolsillo, $126.600, 49. Pero más allá de estas cifras, los legisladores tienen la posibilidad de canjerar pòr dinero los pasajes aéreos y terrestres que la Cámara pone a su disposición, lo que les permite en caso de hacerlo incrementar sus ingresos mensuales.

Según consta en un informe publicado por Infobae, cada senador nacional recibe mensualmente 20 boletos de avión y otros 20 de ómnibus que pueden utilizar para viajar por el país, regalárselos a alguien que lo necesite o cambiarlos por dinero: $4.437 por los primeros; $240 por los segundos, de los que sólo pueden canjear la mitad.

De esta manera, si un legislador decide canjear por dinero la totalidad de los pasajes, se llevan un adicional de $91.140 cada 30 días, acumulando así $217.740,49 de salario en mano. En 2018, nueve legisladores apelaron a este recurso, y entre ellos se encuentran los santafesinos Carlos Alberto Reutemann y Omar Perotti, ambos del PJ. Los acompañan en el listado Federico Pinedo y Gladys González, del Pro; el jefe del bloque del Frente para la Victoria, Marcelo Fuentes; los peronistas José Uñac y Daniel Lovera, el radical Juan Carlos Marino y la representante del MPN neuquino Lucila Crexell.

Hasta mediados de 2018 los pasajes aéreos cotizaban $3.401. Los tickets pueden ser canjeados el mismo mes que son recibidos, o todos juntos a fin de año. De esta forma, según en qué mes del año hayan hecho el trámite, los nueve legisladores mencionados se llevaron el año pasado entre $990.080 y $1.093.680 de sobresueldo.

A través de LT10, Mercedes de los Santos, directora de ciudadanía e instituciones de Gobierno de la ONG Directorio Legislativo, que el problema «no es que los legisladores tengan recursos para viajar y cumplir con su función parlamentaria, sino que no haya una rendición de cuentas de para qué usan ese dinero».

Además, De Los Santos indicó que, al ser los mismos senadores los únicos que pueden tomar la decisión de obligar a sus pares del Congreso a rendir cuenta de qué es lo que hacen con el dinero de los pasajes, «nadie los obliga como autoridad». «A Gabriela Michetti es un tema que no le interesa, y lo hemos hablado también con la gente que maneja el tema de transparencia dentro del Senado y nos han dado respuestas como por ejemplo que ‘los legisladores son libres para utilizar el dinero como quieren y y que no tienen por qué rendir cuentas'», concluyó.

Mecanismo «democrático»

La entrega de pasajes a los legisladores nacionales comenzó con el retorno de la democracia, con el objetivo inicial de permitir el traslado a Buenos Aires de los senadores y diputados del interior del país. Sucedió que con el transcurrir del tiempo, y gracias al consenso de las principales bancadas en ambas cámaras, la cantidad de boletos disponibles fue creciendo, y también la posibilidad de transferirlos o canjearlos por un monto de dinero cada vez más grande; hasta que el sistema terminó por convertirse en un artilugio legal para suplementar el ingreso de los legisladores lejos del escrutinio público.

Así, esto ya no sólo alcanza a los legisladores del interior, sino también a los porteños y bonaerenses,que reciben la misma cantidad de pasajes. Y no sólo a ellos, porque también disponen de tickets las autoridades administrativas de las Cámaras y de los bloques.

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